Black Cake Navideño

Se acerca Diciembre, y al igual que Septiembre con sus empanadas, uno empieza a soñar con Pan de Pascua, Galletas de Jengibre, alfajores, Cola de Mono, Enguindado y otras delicias que son tanto propias de los chilenos como de cada familia que tiene sus propias recetas familiares e incluso ancestrales, si hasta en mi propia familia hay una receta de alfajores de chancaca que viene de la época colonial. Lo que siempre encuentro increíble es que siendo delicias que gustan a todos, solamente las preparamos en Diciembre. Será que nos damos demasiadas indulgencias este mes y luego tenemos 11 meses de arrepentimiento para redimirnos?. Puede que sea así, sin embargo, estoy dispuesto a romper esa regla y seguir disfrutando de estas delicias por más tiempo, y por qué no, tal vez todo el año.

Mi gran aflicción respecto a las delicias de Diciembre es que la mayoría de estos productos se preparan con harinas de trigo, mantequilla, leche y manjar. Cuatro ingredientes que contienen 3 venenos para mi; gluten, lactosa y azúcar. Digo venenos, porque en mi caso particular, son estos ingredientes (entre otros) los que causan una reacción inflamatoria que hace estragos en mi salud, y por lo que se, en la salud de muchas otras personas.


Es por esta razón que decidí comenzar a crear versiones relativamente más saludables de estas delicias de Diciembre y digo relativamente porque evitaré los ingredientes que a mi me hacen daño personalmente, sin embargo usaré ingredientes que a otras personas tal vez también les venga mal. Bueno, no se les puede dar el gusto a todos.


Decidí partir con mi adorado Pan de Pascua, uno de mis favoritos de toda la vida, que sin embargo con su gluten, lactosa y azúcar, me matan al primer mordisco. Otro de los cambios en mis gustos fue que con los años me sumé a las gentes que lo prefieren sin frutas confitadas, y la verdad siempre he dudado de la calidad de esas frutas, además de la cantidad de azúcar añadida que tienen.


Listo, entonces manos a la masa, las primeras pruebas con harinas sin gluten fueron un desastre, a la basura. Luego, en vez de usar mantequilla deslactosada, preferí usar aceite vegetal, y tras horas de investigación y varias pruebas de sabor, lo